SaaS logístico
Atlas Freight
Contexto
El despacho en Atlas Freight vivía en hojas de cálculo. Once pestañas, tres coordinadores, un teléfono que no dejaba de sonar. Asignar una sola carga obligaba a cruzar a mano horas de conductor, muelles disponibles y ventanas de entrega.
El coste real era la duda. Nada estaba en un solo sitio, así que los coordinadores lo comprobaban todo dos veces, y cada comprobación empujaba el despacho más adentro de la tarde. Los camiones esperaban. Los clientes llamaban. La hoja de cálculo ganaba otra pestaña.
La apuesta
El encargo cómodo era un dashboard por departamento: conductores aquí, muelles allá, clientes en otra parte. Dijimos que no. Los departamentos no despachan camiones. Los despachadores sí.
Fijamos una regla y la defendimos en cada revisión: una pantalla por decisión, no una pantalla por departamento. Si un coordinador tiene que cambiar de vista para asignar una carga, el diseño ha fallado.
Ejecución
Construimos primero el tablero de despacho. Una pantalla oscura y densa: cargas sin asignar ordenadas por urgencia a la izquierda, conductores viables puntuados a la derecha, conflictos — horas, capacidad, choques de muelle — señalados en línea antes de confirmar. Un clic cierra la asignación. Sin modales, sin segunda pantalla.
La app de operaciones lleva la misma lógica a la carretera. El conductor ve la siguiente parada y nada más. Las confirmaciones vuelven al tablero en tiempo real: el plan de la pantalla es el plan del asfalto.
Resultados
El tiempo de despacho cayó un 38%. El caos de cada mañana se convirtió en una sesión de trabajo: cargas asignadas antes de que se enfriara el primer café, excepciones tratadas como excepciones y no como rutina. Las hojas de cálculo desaparecieron y nadie las echa de menos.
El número importa menos que la forma del día que devolvió. Este es un proyecto de muestra, publicado mientras nuestros primeros casos de estudio reales reciben autorización para publicarse.